El Poema de Mío Cid, obra que suele iniciar la mayoría de cursos de historia de la literatura española para estudiantes universitarios de español, comienza con una belleza poética que aumenta enérgicamente el dramatismo de la expulsión del Cid (el señor, al-sīd) de tierras castellanas por parte de Alfonso VI:
De los sos oios tan fuertemientre llorando,
Tornava la cabeça e estavalos catando;
Vio puertas abiertas e uços sin cañados,
alcandaras vazias, sin pielles e sin mantos
e sin falcones e sin adtores mudados.
Sospiro Mio Cid, ca mucho avie grandes cuidados.
Fablo mio Cid bien e tan mesurado:
«grado a ti, Señor, Padre que estas en alto!
»Esto me an buelto mios enemigos malos.»
A su partida, seguro que pensaba el Cid en el desprecio que el rey hacía ante sus victorias contra los musulmanes. Claro está, siempre que no se apunte a que básicamente el poema y la vida del Mío Cid son dos cosas totalmente independientes, y no se sabe cuál es más real (o más inventada) que la anterior. Recordemos, brevemente, que el Mío Cid participó activamente en sus luchas bajo mando musulmán contra los cristianos, cambiando de bando como el que cambia de camisa.
La dictadura franquista lo elevó a los cielos de la gloria española, llamándolo, como hizo Franco en uno de sus discursos "el espíritu de España;" el Ulises que, tras haber sido expulsado, regresa a casa mediante hazañas de fuerza y sabiduría masculina, el precursor de la España catolicista de Isabel y Fernando (según la excelente metáfora de Sophia A. McClennen , The Dialectics of Exile: Nation, Time, Language, and Space in HispanicLiteratures, p. 87). Años más tarde, el propio José María Aznar (también de alguna forma sintiéndose expulsado metafóricamente de la España que había presidido, ansiando y soñando regresar como Odiseo a su patria glorioso de victorias) pronunciaba una famosa frase como invitado en Georgetown que quedará para la historia:
"the problem Spain has with Al Qaeda and Islamic terrorism did not begin with the Iraq Crisis.You must go back no less than 1,300 years, to the early 8th century, when a Spain recently invaded by the Moors refused to become just another piece in the Islamic world and began a long battle to recover its identity. This Reconquista process was very long, lasting some 800 years. However, it ended successfully."
Tengamos en cuenta que la frase del ex-presidente está conectada (si leen toda su charla) con el problema del terrorismo, y básicamente equipara a los musulmanes de la época del Cid con los terroristas islámicos. Ante lo cual a uno no le queda otra que preguntarse ¿fue entonces el Cid un emisario del terrorismo cuando luchó bajo bandera musulmana contra los cristianos?
¿Por qué ensalzarlo como lo hizo Franco, pues? Porque al considerar que para estos dos personajes de la España moderna la patria española, su identidad, comenzaría -según ambos sujetos- con el Cid y la reconquista en defensa de los valores patrios españoles (¿?), se comprueba que cada uno de ellos se ve a sí mismo reencarnando -por más que nos pese- al Cid español.
¿Por qué seguimos leyendo tal texto y mostrándolo como epopeya de lo que se considera la España primitiva? Porque no son cuestiones de historia ni polémicas ideológicas en las que quería entrar ni por las que el Cantar o Poema de Mío Cid es una de las obras más importantes de nuestra literatura, sino por las cuestiones poéticas y lingüísticas:
Resulta que andaba buscando el origen etimológico de la palabra "desprecio." Según el Breve Diccionario Etimológico de La Lengua Castellana (Joan Corominas, 1961), desprecio proviene del vocablo latino "despectus," que se deriva de "despicere" ('mirar desde arriba' o des- *abajo* specere- *mirar* = 'mirar hacia abajo'). Resulta así en una cantidad de palabras de uso común hoy en día: despreciar, desprecio, despecho, o despectivo.
* Me lleva esto a pensar que el "desprecio" no es quizás, si pensamos en otra imaginada y fantasiosa relación etimológica, una relación psicológica o emotiva entre dos individuos, sino que se origina más bien desde lo físico, desde el "pectus" (pecho), o más concretamente fuera de él (des-pectus). Ya el término despicere connota un doble posicionamiento vertical unidireccional (de arriba a abajo), pero siguiendo esta otra lógica, despreciar no es solamente desestimar, menospreciar o subestimar algo o a alguien, sería también incluso expulsarlo de nuestro interior, del lugar donde reside el alma (si podemos decir que reside en el pecho). Despreciar significaría entonces metafóricamente eliminar cualquier posible acercamiento físico mediante un doble proceso de expulsión ('fuera del pecho') o sobreelevación ('desde arriba'), por lo cual, lo que se desprecia debe quedar siempre afuera y por debajo. *
"Desprecio," a lo que iba, aparece por primera vez en nuestro idioma en EL POEMA DE MÍO CID.
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No sé qué relación pueda tener esta última nota etimológica, que fue realmente el origen y la que causó la presencia de esta nueva nota en el blog, con las derivaciones históricas producidas sobre dicha obra...Son, parece ser, cosas de las corrientes marítimas que se alojan en mis nocturnas charlas de soledad y búsqueda, que todo lo llevan de aquí para allá sin orden o control alguno...Dejo para el lector la oportunidad de crear cierta coherencia en estos meros papeles inacabados sobre mi mesa. ______ Nota actualizada: Para una lectura del uso de la figura del Cid por la dictadura franquista, véase Lacarra, María Eugenia: 'La utilización del Cid de Menéndez Pidal en la ideología militar franquista.' En: Ideologies and Literature 12 (1980), 95-127.
Cuando se piensa en la clase universitaria en España, suele venir a la mente imágenes de aulas con proporciones casi mastodónticas de 100 a 200 estudiantes; son las por aquí llamadas "clases magistrales" (aunque casi nunca llega a escucharse esa palabra en los aularios universitarios españoles). Solamente cuando avanzabas a cursos superiores, quizás el tercer y cuarto año de carrera, podías permitirte tener clases con grupos más reducidos.
En estudios de lenguas modernas (en específico inglés, la lengua más demandada), las pocas clases que se tenían con grupos de unos 15 estudiantes eran una hora semanal con el lector de inglés, donde discutíamos diversos temas para practicar nuestro aprendizaje de la lengua shakesperiana.
Curiosamente, en febrero uno de mis estudiantes de un curso de literatura hispánica (John Meagher) comenzará su trabajo como lector de inglés en la Universidad de Murcia. John es un estudiante brillante con un conocimiento fluido del español y de la cultura española (ha estudiado en la Complutense de Madrid y ha visitado otras ciudades), por lo que su trabajo como lector va a ser excepcional, y estoy seguro que sus estudiantes aprenderán mucho con él.
Por lo demás, casi todas las clases eran lo que en EE.UU. se llaman lectures, es decir, que el profesor explica durante los 50 minutos y los estudiantes se dedican a copiar apuntes. La asistencia no era obligatoria, y podías aprobar la mayoría de las asignaturas sin ir más que a la primera clase y al examen final (donde uno se lo jugaba a todo o nada).
Todo esto va a cambiar debido a los nuevos procesos europeos aprobados en La Declaración de Bologna y la adaptación del sistema educativo español a estándares europeos (la convergencia educativa superior). Por ejemplo, no solamente va a cambiar el método de evaluación (que será continuada durante el semestre y no dependiente de un solo examen final), sino que las Universidades españolas se cuestionan ahora cambiar incluso el calendario universitario. Actualmente éste transcurre de principios de octubre a mitad de enero, con 2 a 3 semanas posteriores para la preparación y realización de exámenes; y de febrero a junio, con sus otras 2 o 3 semanas de examinaciones que llegan hasta julio. Al parecer, el nuevo calendario será de principios de septiembre a diciembre, y de enero a mayo (la convocatoria de exámenes de septiembre incluso se perdería y se pasaría a junio). Ese es el calendario que tenemos ahora en Estados Unidos.
En la Universidad de Illinois, el sistema es bastante diferente en cuanto a la enseñanza del idioma más solicitado (el español). Nuestras clases en el departamento de español nada tienen que ver por lo general con la clase magistral. Desde niveles iniciales, el máximo número de estudiantes por aula está en torno a 20 (depende de la clase puede llegar a 25). El enfoque principal se dirige a que el estudiante participe activamente en el aula, ya sea en la comunicación oral, escrita, la discusión en grupos de textos literarios o producciones culturales, etc...
Dos avances significativos en el programa de español de la Universidad de Illinois:
1. La tecnología.
El avance de la tecnología en Estados Unidos, sobre todo la basada en internet, permite que muchas aulas tengan acceso a la red. Mi edificio de Lenguas (Foreign Languages Building) tiene por ejemplo acceso wireless (wifi) desde cualquier punto.
Desde los primeros cursos de español en nuestro campus, los estudiantes se sumergen en un programa online donde realizan casi todas las tareas del aprendizaje de gramática, reduciendo la cantidad de horas lectivas dentro del aula a la mitad. Las horas de clase (2 en lugar de 4 semanales) se dedican por lo tanto a la comunicación oral y puesta en práctica de lo estudiado y practicado en internet.
Uno de los cursos que enseñamos (y que ya he impartido con bastante frecuencia) es Composición en español, donde los estudiantes trabajan en un aula con una computadora cada uno para poder desarrollar y mejorar sus habilidades en la escritura en nuestro idioma. El profesor enseña y explica desde una computadora con proyector, lo que hace que las explicaciones sean igualmente más amenas (aunque existen algunos detractores de tanto uso de la tecnología en clase).
La posibilidad de tener estos grupos reducidos de un máximo de 20 estudiantes permite que -en caso de necesitar de forma esporádica computadoras en una clase de lingüística, literatura, cultura, etc... para un día en particular- se pueda hacer una reserva online la noche anterior de alguna de las 10 a 15 aulas preparadas con computadoras individuales para cada estudiante.
2. El aprendizaje y servicio (Community-Based Learning).
La Profesora Ann Abbott está cambiando incluso más el panorama de la enseñanza del español en nuestra universidad, y las oportunidades que se les ofrecen a los estudiantes para desarrollar trabajos con la comunidad hispana. Ya no es necesario esperar, como mi estudiante John Meagher, a acabar la carrera para buscar un trabajo donde aplicar todos los conocimientos. La Profesora Ann Abbott (junto con la Profesora Darcy Lear) ha implantado dos cursos donde los estudiantes participan en dos horas de discusión en clase, y dos horas de trabajo en la comunidad hispana de esta pequeña ciudad (Champaign-Urbana).
Este semestre estoy siendo partícipe de este maravilloso proyecto que comenzó pocos años atrás con 12 estudiantes en una prueba piloto de la Profesora Abbott, y quienes trabajaban con una organización de la comunidad. A día de hoy, estas cifras han aumentado a 120 estudiantes de español divididos en 4 secciones del primer curso y una sección avanzada, y 10 organizaciones dentro de la comunidad donde éstos pueden elegir el desarrollo de su trabajo.
El aula deja de ser meramente un lugar de explicación de materias, o de discusión de temas culturales, y pasa a ser un espacio de reflexión y actuación. Lo interesante desde mi punto de vista es que tanto mis estudiantes como yo hemos comenzado el semestre con los nervios de un nuevo proyecto entre manos, y ambos sentimos mucha positividad y energía en su desarrollo. Ellos acaban de comenzar a trabajar en algunas de estas organizaciones, y el aula servirá como elemento de reflexión de su aprendizaje trabajando con la comunidad hispana e inmigrante (en escuelas, centros de refugiados, clínicas, etc...), como espacio de comparación e interacción entre las diversas experiencias personales de cada estudiante en los diferentes centros, así como medio de propagación de propuestas e ideas, resolución de problemas, etc...
Para aprender más del desarrollo y éxito de este programa les invito a conocer la página de los cursos así como el blog que mantiene la coordinadora Ann Abbott.
España ha cambiado mucho desde 1978, año en que se aprobó la Constitución democrática y en el que este escritor vio la luz del día por primera vez.
A cierta parte de la población (angustiada quizás por los años que van pasando) le dio por llamarnos a mí y a mis compañeros, por allá por finales de los 80, como los miembros de la Generación X (término demasiado abarcador para jóvenes que habían nacido en los años 70. Luego llegamos incluso a ser parte de esa -tan carismática- Generación JASP (Jóvenes Aunque Sobradamente Preparados). Que siempre nos parecía estar pronunciando alguna palabra inglesa (y que se asemeja en mucho a la pronunciación de WASP -White Anglo Saxon Protestan-, aunque nuestro sentido del elitismo estaba bastante más cerca de si eras del Madrid o del Barça que del capitalismo economista).
El caso es que me he pasado la vida siendo parte de aquesta y aquella generaciones, siguiéndole siempre la corriente a todo aquel que me decía quien era, con quienes pertenecía y por qué (inauditos, en ocasiones) motivos.
Para recordar los 30 años que han pasado en la España actual (o quizás lo han hecho en plan festejo adelantado para mi cumpleaños...¡no tenían por qué, señores!) la Sexta ha decidido emitir una serie de programas recorriendo estas décadas (lo que me recuerda...Un, dos, tres...Nombres de canciones de "La década prodigiosa...").
La han titulado "Que 30 años no es nada", y en ella se nos ofrecen miles de recuerdos ya olvidados en viejos baúles en alcobas perdidas. Para sacar un poco el polvo a todo este tiempo en el que, no ha meramente llovido sino tronado con fuerza (eso sí, menos en Murcia, donde seguimos subiendo a la Virgen cada Septiembre a la Fuensanta sin que caiga una "miajica de agua"). Dichos programas pueden verse en Youtube, y merece la pena echarles una ojeada, que seguron nos sacarán más de una sonrisa (¿Se acuerdan de las empanadillas de Móstoles?), y más de una lagrimita (...¿o del tan canturreado "Algo se muere en el alma" que nos ha acompañado verano tras verano tras verano, tras verano....y en cada despedida de algún amigo? -Que tire la piedra el que no haya cantado eso en algún momento-)
Aquí os dejo con el primer programa de la primera emisión (1x1):
Para ver las 3 emisiones completas ofrecidas hasta el momento:
"Corriente" es una palabra que me fascina por la variedad de significados acumulados en el término. Según el DRAE, CORRIENTE:
Es por ello que he decidido llamar a este blog "A través de la corriente," a pesar de que en muchas ocasiones me hallo "contra" ella. Me cautiva, sin embargo, mucho más las connotaciones que implica el atravesar esa carga en movimiento (1, 14), como la corriente de un río. O bien el sentido de normalizado, regular (8, 9), que podría derivarse si este blog se hubiese llamado "A través de LO corriente." Pero, ¿qué puede expresar un blog por medio de aquello que es mundano y sin alguna particularidad extraordinaria? Quizás eso, mostrar que lo mundano y común es lo que sucede cada día. Un blog se llena con historias que no dicen nada, recuerdos que solo cuentan en singular, y pensamientos que tienen cabida exclusivamente bajo el amparo de la soledad del individuo reflejado en sí mismo.
También se deriva de "lo corriente" que mi blog no es más que parte de una tendencia actual (3). De alguna manera así es. Todos ya escriben, leen, "postean", "diggean", "facebookean"...dentro de esta corriente tecnológica de un mundo que nos consume las entrañas, derivándonos más a la individualidad, a lo no extraordinario...seguimos, pero no lideramos.
Quiero también considerarme, sin más ni menos, de trato corriente (10), pues al desconocer tu existencia tan solo escribo para mí, y me gusta tratarme (aunque en ocasiones he derivado en rencillas conmigo mismo por tanta familiaridad que me proceso) sin formalidades.
Pero es el curso de este blog (16) lo que llegará a designar en última instancia el lugar que ocupará este "A través de la corriente" en su destino final. No tiene miras al presente ni al futuro, solo al proceso de hacerse, al legado de palabras semiderramadas con tinta nostálgica que suelo derrochar en cada noche de insomnio...
Un blog sobre corrientes literarias, culturales, educativas, históricas, etc. Centrado especialmente en temas relacionados con el Cono Sur, la educación universitaria y la tecnología en el aula.