La semana pasada fuimos a visitar la Basílica de San Francisco de Buenos Aires. Ya desde 1583 Juan De Garay (el fundador de Buenos Aires en su segunda fundación) le otorgó a la orden franciscana la manzana donde se encuentra, siendo por lo tanto uno de los primeros edificios de la ciudad. En 1911 el arquitecto alemán Ernesto Sackman rehace su estructura ofreciendo la actual imagen de estilo barroco bávaro. Entre las figuras insertadas en la renovación se halla la imagen central de la fachada principal donde aparecen cuatro personajes: Jesucristo en el centro, el poeta florentino Dante Alighieri a la izquierda (desde el punto de vista del que visualiza el conjunto), y a la derecha posan el pintor Giotto y Cristóbal Colón. La selección no es fortuita: todos ellos estaban asociados a la orden franciscana, miembros de la tercera regla o regla seglar.
Pero Dante tiene un lugar selecto más important en la capital argentina. Obsesionado con conservar las cenizas de Dante, Luis Barolo -que llega a Buenos Aires en 1890- encarga al arquitecto Mario Palanti la construcción del Palacio Barolo, que se encuentra totalmente inspirado en la Divina Comedia. Barolo, al observar la realidad bélica europea de principios de siglo (con la Primera Guerra Mundial) pensó que Europa sería destruída, y quería rescatar de esa hecatombe los restos del poeta, que serían conservados en el centro del edificio (éstos, sin embargo, nunca llegaron a Buenos Aires, y se conservan en Rávena, Italia, donde murió).
El edificio se contruyó en solamente cuatro años, de 1919 a 1923, constando de 22 plantas y 100 metros de altura. 100 son los cantos de la obra, y 22 los versos que tiene cada canto de la Divina Comedia. Como la obra, el edificio se divide en tres partes: infierno, purgatorio y cielo. Desde su mirador o faro, uno puede contemplar las mejores vistas de Buenos Aires. ¿Un faro en el centro de la ciudad? Sí. Como símbolo de Dios. Y además, se construyó una copia algo más alta en Montevideo, con otro faro, con el objetivo de que ambos faros, desde uno y otro lado del Río de la Plata, dieran la bienvenida a los inmigrantes que llegaban a estas tierras. Por los malos cálculos de la curvatura de la tierra, este objetivo es imposible de cumplirse, pero si bien no logran comunicarse ambos faros por la distancia, sí que puede verse Colonia del Sacramento (en Uruguay) desde el mirador del faro.
Una visita obligada para el visitante. Gracias a Miqueas Thärigen, el magnífico guía que se dedica a mostrar el edificio dos veces por semana -ya que su bisabuelo fue el director del edificio en el pasado-, por la magnífica información que nos dio.
Visitando Chile, Sting quedó impresionado por las protestas de las madres de los desaparecidos bajo el régimen de Augusto Pinochet. A éstas, el cantante les dedicó la canción "Ellas Danzan Solas," usando el estilo chileno de la "cueca."
Habiéndola cantado en Buenos Aires unos años antes, debido a que no pudo entrar a Chile de nuevo por la prohibición del régimen, al reinstaurarse la democracia mediante elecciones presidenciales y legislativas en 1990 Sting la cantó entonces en directo en Chile con algunas de las madres y abuelas de los desaparecidos.
La próxima semana estaremos con nuestros estudiantes en Buenos Aires, en la Plaza de Mayo, trayendo al recuerdo lo que jamás deberá olvidarse. Aprendiendo de una historia que ha quedado por siempre grabada en un espacio. Leyendo las historias que han quedado gritadas en el aire de la Plaza.
¿por qué están aquí, danzando solas? ¿por qué hay tristeza en sus miradas? Hay soldados también Ignoran su dolor Porque desprecian el amor
Danzan con los muertos Los que yá no están
Amores invisibles No dejan de danzar Danzan con sus padres Sus niños también Y con sus esposos En soledad, en soledad
Yo las vi, en silencio gritar No hay otra manera de protestar Si dijeran algo más Solo un poco más Otra mujer sería torturada Con seguridad
Danzan con los muertos Los que ya no están Amores invisibles No dejan de danzar Danzan con sus padres Sus niños también Y con sus esposos En soledad, en soledad
Un día danzaremos Sobre sus tumbas, libres Un día cantaremos Al danzar Un día danzaremos Sobre sus tumbas, libres Un día cantaremos Al danzar
Ellas danzan con los desaparecidos Danzan con los muertos Danzan con amores invisibles Con silenciosa angustia Danzan con sus padres Con sus hijos Con sus esposos Ellas danzan solas Danzan solas
Hey Mr Pinochet Su siembra huele mal Y ese dinero que recibe Pronto se terminará No podrá comprar más armas Ni a sus verdugos pagar Imagine a su madre Danzando siempre en soledad Danzan con los muertos Los que ya no están
Amores invisibles No dejan de danzar Danzan con sus padres Sus niños también Y con sus esposos En soledad, en soledad
Siguiendo el hilo de mi anterior post sobre los peligros de la bibliomanía, debo confesar que si anhelo con mucha ansia mi llegada a Buenos Aires en pocos días es especialmente por la búsqueda y compra de una gran cantidad de libros (como ratón de biblioteca) en las decenas de librerías que pueblan la avenida Corrientes, en las ferias de fin de semana en zonas como la Plaza de Italia o algunos parques, y en librerías como El Ateneo.
De alguna forma, este viaje mío se parecerá al de aquellos escritores franceses y rioplatenses que se cruzaban a mediados del siglo XIX hacia uno y otro lado del Atlántico llevando consigo una cuantiosa cantidad de libros y de producción cultural de ambas partes del mundo. Mi maleta, como la del poeta porteño Esteban Echeverría en su viaje a París -pasando por Burdeos- en 1825, estará llena con algunos libros para amigos queridos de allá; regresará, puedo afirmar antes de mi partida, con muchos más, para esa colección emulada de la de Sir Thomas Phillips que pretendo construir.
Siguiendo igualmente con The Guardian, este periódico británico publicaba el 11 de enero de 2008 una lista con las mejores librerías del mundo. El Ateneo de Buenos Aires ocupaba, dignamente, un segundo lugar. Este colosal teatro convertido en librería es de obligado paso para todo visitante de la ciudad que quiere sentirse como un barón con palco propio (mientras la acción del espectáculo no tiene lugar en el escenario, sino entre las páginas de un libro sobre tus manos). Mayor obligación sienten por ende aquellos que, como Sir Thomas Phillips, les mueve una bibliolatría irremediable.
Incluyo acá la lista de las 10 librerías seleccionadas por Sean Dodson para The Guardian:
2) El Ateneoen Buenos Aires. Un teatro del centro de Buenos Aires, reconvertido. Los palcos se usan como pequeños habitáculos de lectura improvisada. (Nota personal: los trabajadores allá son tremendamente eficientes y serviciales. Uno puede tomarse un café mientras lee. Existe otro Ateneo en la comercial Calle Florida, pero el aquí seleccionado es el más famoso de la Calle Santa Fe).
5) Bordersen Glasgow. El edificio donde se ubica data de 1827 (nada que ver con los edificios de esta cadena originaria de Michigan que pueblan todos los rincones de este país).
10) Hatchardsen London. Según informa el autor de esta lista, aunque la librería de la Universidad de Cambridge es la más antigua de Gran Bretaña, ésta otra es la más aristocrática, habiendo estado en el mercado de libros desde 1797, y en posesión de diferentes distinciones que le otorgan el derecho de proveer de libros a Su Majestad la Reina. Disraeli, Wilde y Byron fueron parte de su exquisita clientela.
El amor platonizado nunca ha sido bueno. De esto viene a hablar un artículo de The Guardian en el que se expone la peligrosidad de la bibliofilia (el gusto o amor por los libros) si ésta llega a convertirse en bibliolatría (una ideolización de los libros y de sus posesión), y aún en más grado si llega al nivel de bibliomanía (obsesión por los libros).
El artículo señala el caso de Sir Thomas Phillipps, a quien el mundo lo llamaba bibliómano, pero que a sí mismo se consideraba clomo "vello-maniac" (pues su obsesión no solamente incluía libros sino también todo tipo de papel vitela y pergaminos). En el siglo XIX, Sir Thomas Phillipps instaló una serie de imprentas en su Torre de Broadway (en Broadway, Worcestershire) para que se tradujeran sus manuscritos en versiones más duraderas ante la corrupción que suponía el paso del tiempo. Tal era su obsesión que dejó facturas sin pagar llevando a la ruina al menos a un librero.
Poco a poco, los libros fueron ocupando todo el espacio de la casa, y sus esposas (tenía dos el caballero) y tres hijas, se dedicaban a abrir cajas de libros, seleccionar, ordenar, y ponerlos en las estanterías adecuadas. Esto produjo un descuido total hacia la casa -llena de papeles, manuscritos, libros apilados contra las paredes, en mesas, sillas e incluso camas. Tal fue así que sus hijas se casaron en la primera oportunidad para escapar de este martirio.
Sir Thomas, además, odiaba a la Iglesia Católica (además de a otro sin fin de elementos), por lo que denegaba a los católicos el paso a su colección que tan amablemente permitía a demás curiosos. En 1864 se mudó a una casa más grande en Cheltenham, cambio que le llevó todo el verano de ese año para mudar los libros y manuscritos. Su antigua casa, en Middle Hill, quedó a la suerte de los elementos de la naturaleza. Todo esto debido a que no quería que sus posesiones pasaran a manos de los Halliwells, cuyo hijo había contraído matrimonio con una de sus hijas en contra de la voluntad del bibliomaníaco inglés. Al morir en 1872, sin embargo, los Halliwells heredaron el terreno y las colecciones de Sir Thomas, que por diferentes sucesos terminaron dispersándose.
Se supone que la moraleja de la historia es que al perecer nosotros, perece la colección. ¿Pero hace este hecho menos válida la idea de poseer una gran cantidad de libros que mimar con el cariño que un padre adora un hijo? ¿Alguien realmente siente bibliofobia (miedo a los libros)? Las casas que más me han cautivado han sido aquellas que tienen un millón de libros dispersados por el suelo, apilados en escaleras. Yo, a pesar del peligro que entraña, quiero arriesgarme en ser un pequeño Sir Thomas Phillipps.
Muchas veces me dedico en clase a explicarles a mis estudiantes sobre el acento del sur de España, de donde yo procedo, y las cuestiones de las "eseS" que jamás existieron o las palabras que pronuciamos a medias. De manera graciosa siempre les digo alguna frase en mi dialecto murciano, y apenas se enteran de nada (pobrecitos), pero se ríen mucho porque les hace gracia. Po ná, quehque no tó van a sé claseh normaleh; abién é güeno divertirse una miaja.
El caso es que me acabo de acordar de los simpáticos TOI de las pegatinas de Bollicao (Bollicao era un dulce tipo bizcocho con cacao por dentro), y cómo reflejan de alguna forma el habla simpática y jovial, graciosa y cariñosa que no solamente se refiere a determinadas zonas de España (y quizás latinoamérica), sino también a sectores jóvenes. Van aquí algunos relacionados con los temas de este blog:
Y las traducciones: Toy cateao: Estoy cateado > He suspendido (el examen, el curso) Toy tudiando: Estoy estudiando Toy infomatizao: Estoy informatizado Toy gobiao: Estoy agobiado
Si quieren ver más ejemplares de estas pegatinas que marcaron a toda una generación de españoles allá por finales de los 80 o principios de los 90, pueden verlas aquí, aquí, y aquí.
Estaba revisando unas notas sobre las dictaduras en el Cono Sur, conocidas bajo el amparo de la llamada Operación Cóndor y que asolaron a seis países durante varias décadas. Apunto una nota breve sin mayor comentario, por pura revisión para los no conocedores. Paraguay1954-1989, golpe de estado y dictadura de Stroessner, finalizada por otro golpe de estado; Bolivia1964-1982, desde 1964 varios Gobiernos Militares pero especialmente tras el golpe de estado del coronel Banzer 1971-1982; Brasil 1964-1985, golpe de Estado contra Goulart; Uruguay 1973-1985, golpe de estado apoyado por el presidente electo Borbaderry, creando una dictadura cívico-militar; Argentina1976-1983, "Proceso de Reorganización Nacional" tras golpe de estado militar de Videla; Chile1973-1990, dictadura militar tras el golpe militar de Pinochet;
Actualmente, existen en el mundootras tantas dictaduras (1) y países bajo gobiernos militares (2):
(1, considerados regímenes dictatoriales por wikipedia) Cuba Fidel Castro --1959-2008 Raúl Castro -- 2008 - presente Gabón Omar Bongo -- 1967 - presente Libia Muammar Abu Minyar al-Qadhafi -- 1969 - presente Guinea Ecuatorial Teodoro Obiang Nguema -- 1979 - presente República del Congo Denis Sassou Nguesso -- 1979 - presente Zimbabwe Robert Mugabe -- 1980 - presente Egipto Hosni Mubarak -- 1981 - presente Burkina Faso Blaise Compaoré -- 1987 - presente Uzbekistán Islom Karimov - 1991 - presente Myanmar Than Shwe -- 1992 - presente Corea del Norte Kim Jong Il -- 1994 - presente Bielorrusia Alexander Lukashenko -- 1994 - presente Siria Bashar Assad -- 2000 - presente República Popular de China Hu Jintao -- 2002 - presente Arabia Saudí Abdullah de Arabia Saudí-- 2005 - presente
Muchas veces, en los cursos de literatura, se ofrece un contexto histórico necesario para la comprensión de los códigos no solamente lingüísticos sino también sociales. En la mayoría de los casos, he relatado anécdotas, contado historias, presentado transparencias, mapas, imágenes, videos, y todo tipo de recurso visual. Incluso en mis clases los estudiantes están encargados de presentar diferentes temas con apoyo visual. Siempre como ayuda para que los estudiantes conozcan un poquito más el momento en que surge el texto que estamos estudiando (cabe ahora una extensa discusión sobre si esto es necesario o no para la comprensión del texto por su parte).
Por ejemplo, cuando estudiamos las comedias del Siglo de Oro, los alumnos necesitan conceptualizar cómo se representaban dichas obras; cuando se lee el diario de viaje de Colón, las cartas relatorias de Cortés, necesitan saber donde estaban llegando estos personajes; cuando se lee el Cantar de Mío Cid, es necesaria una base sobre el contexto de la Reconquista...
El otro día encontré, paseando por Youtube, unos videos que pueden servir perfectamente como apoyo a las lecturas en su contexto histórico, y que han sido alojados desde la maravillosa página www.artehistoria.com. Aquí por ejemplo van dos videos: De la Reconquista y de los Corrales de Comedias del Siglo de Oro (cada sección de la página ArteHistoria tiene un listado completo de videos, ya que no todos están en Youtube)
Hoy discutimos en clase de "Spanish in the Community" la influencia que tiene la cultura en la educación: Qué se enseña - Cómo se enseña. ¿Es diferente la manera de enseñar en Estados Unidos que en Latinoamérica? ¿En España que en Japón? La respuesta simple y básicamente es SÍ. Y las maneras en que nuestra cultura afecta a la hora de aprender y de enseñar son remarcablemente invisibles hasta que vives en otra cultura, y formas parte activa de las formas de enseñanza de ésta.
Primero exploramos el conocimiento que tenemos de los continentes. ¿Cuántos continentes existen? Sería fácil pensar que la respuesta para un aspecto tan sumamente científico y comprobable debiera ser clara, unánime y sin diatribas. Nadie dudaría en pensar que 5 + 3 noson 8 en alguna otra esquina del planeta (ya se cuente con calculadoras, los dedos, o quipus). De hecho, la respuesta de mis estudiantes fue unánime: existen 7 continentes. La diatriba, en este caso, es que la división de los continentes ha sido culturalmente afectada. He aquí, según mis estudiantes (como reflejo de la educación estadounidense) los 7 continentes del Planeta Tierra (en esta era del pre-desastre climático): Europa, Asia, África, Australia, Antártida, Norteamérica y Sudamérica.
Muchos son los lectores en español provenientes de España que se quedarán asombrados, al igual que los de Latinoamérica. "La respuesta correcta es que existen 6 continentes" -dirán aquellos; "La respuesta, claramente, es que son 5 continentes" -dirán estos otros. Curiosamente, como español me chocan dos cosas: Primero, los estadounidenses estudian que Australia es un continente, con lo que se aparta a un lado las diminutas existencias de miles de islas que nosotros hacíamos parte de un continente llamado Oceanía. La Polinesia, Micronesia, Nueva Zelanda, etc...quedan relegadas bajo la sombra de una mastodóntica masa de tierra que surge del mar como si el resto de pequeñas islas fuesen decoraciones de su corona reinante. Es curioso el proceso de simplificación que se produce en este caso, obviando la existencia (y dejándolas por lo tanto sin masa continental que las ampare) de aquellas otras tierras.
Segundo, los estadounidenses, al contrario que los latinos, estudian que existen dos continentes divididos: Norteamérica y Sudamérica. Munia, compañera de Costa Rica, comenta que allá se les explica que "América es una, americanos somos todos," y que el continente entonces se subdivide en Norte, Centro y Sudamérica. Pareciendo algo interesante para cuestionar sobre la apariencia de obviedad que entraña esta tal separación realizada en la educación estadounidense, un estudiante replicaba que "Los estadounidenses dividimos entre Norte y Sudamérica porque queremos diferenciarnos de los 'otros,' los 'latinos.'" Ahora bien, cuando le pregunté qué se incluye en Norteamérica, la obviedad se oscurecía en una compleja nube: Norteamérica para ellos incluye Canadá, Estados Unidos, y también México. Es decir, que esos 'otros' al que mi alumno se refería están ya dentro de esa exclusión. Es curioso, por ello, que el término "Northamerican" se refiere en inglés a los ciudadanos de cualquiera de esos tres países; sin embargo, cuando en español nos referimos a los "norteamericanos" pensamos exclusivamente, y hay que resaltar que se trata de una forma errónea, en los "estadounidenses" y jamás pensamos en canadienses o mexicanos (o mejicanos). Igualmente, es curioso que digamos "americano" para referirnos a los "estadounidenses," y "latinoamericano" -con una designación marcada- para los habitantes de los países latinos en el continente americano.
Tiene la culpa de todo este engranaje Martin Waldemüller, el cartógrafo alemán que, en 1507 decidió llamar América a ese continente en su Universalis Cosmographia, marcando con tinta, por primera vez, tal nombre. Grabar su nombre fue llamarlo; llamarlo, realizar su existencia. Y así es que América vino a existir para el resto de continentes. Su mapa cartográfico puede verse por completo aquí, y el detalle en cuestión aquí:
Nota: La imagen que abre el post es un Mappamondo O Sia Descrizione Generale Del Globo Terrestre ed Acquatico realizado en 1740. Puede apreciarse una representación personificada de los continentes digna de una larga disertación para la que no hay tiempo ahora. El Albert Memorial de Londres me recordó a muchas de estas representaciones pictóricas realizadas bajo orden de la Reina Victoria en bellas esculturas que rodean la figura del Príncipe Alberto (donde, por cierto, se representa a The Americas como un solo continente, a pesar de que para los ingleses también son dos los existentes por esos lares).
Otro mapa cartográfico interesante por su representación visual es el Orbis Terrarvm Typvs De Integro Multis In Locis Emendatus, que Petro Plancio realizó en 1594, y donde aparece como continente una "América Mexicana" cuya representación visual feminizada (leáse cómo todos los nombres de continentes llegaron a ser femeninos por asimilación con el de Europa) aparece abajo a la izquierda. Dicho mapa puede observarse en una página que he construido para un curso de representación visual en la época colonial, aquí.
"Carne levare," quitar la carne. El DRAE especifica
Del it. carnevale, haplología del ant. carnelevare, de carne, carne, y levare, quitar, y este calco del gr. ἀπόκρεως
En la antigua Grecia Apocreos("decir adiós a la carne") se refería a un ritual, que comenzaba el lunes de la septuagésima semana, y finalizaba el domingo siguiente, siendo éste el último día en que se podía comer carne. Se trataba de una fiesta en honor al Dios Dionisio, el dios del Vino y los Festejos que los romanos bautizaron como Baco (de donde se infiere el término Bacanal). Se supone así que el origen de nuestro carnaval está en una variedad de fiestas paganas (desde las Bacanales, Lupercales o Saturnales romanas, hasta incluso ciertas fiestas egipcias).
Dejando de lado los incógnitos orígenes de estas fiestas, en tiempos modernos deben resaltarse algunos lugares donde el colorido carnivalesco (y bacanal) inunda las calles (Venecia, Río de Janeiro, Las Palmas de Gran Canaria, Santo Domingo, y Nueva Orleans, entre otros).Las actuales celebraciones tienen su inicio, de hecho, como fiesta relacionada al cristianismo: el Carnaval se refiere a los días anteriores al Miércoles de Ceniza (día que marca el origen de la Cuaresma, los 40 días de preparación litúrgica para el tiempo pascual). En algunos lugares del mundo estos carnavales duran semanas, y en otros incluso meses.
En Argentina, la dictadura prohibió las celebraciones carnavalescas en junio 1976, con lo que pretendía demostrar que el país dejaba -en términos decimonónicos que popularizara Domingo F. Sarmiento en su Facundo- el aspecto celebrativo de la barbarie y entraba de lleno en la civilización, la modernidad y el orden.
Otro escritor decimonónico, el romántico español Ramón de Mesonero Romanos, se despreocupaba de cualquier imagen de barbarie que pudiera causar su retrato del Carnaval capitalino. En una de sus escenas matritenses ("El Martes de Carnaval y el Miércoles de Ceniza") describía una escena curiosa del jolgorio vivido en el Carnaval madrileño de marzo de 1839. Esperpento es no pensar que todavía en aquellos momentos se lidiaban los últimos coletazos de la primera guerra carlista (que finalizaría gracias al conocido "Abrazo de Vergara" de agosto de ese año), y que pudiera considerarse por tanto más barbarie un carnaval. Aquí describe Romanos:
"Todo es, en fin, placer y movimiento, y risa y algazara, y cuadros halagüeños, sin pasado y sin porvenir; la capital entera resuena con las músicas armoniosas: por
las anchas ventanas se desprenden torrentes de luz, y el confuso sonido de la conversación y de la danza; mil carruajes precipitados surcan en todos sentidos las calles, para conducir a los respectivos saraos a los alegres bailadores; la plateada luna refleja sus luces en los mantos recamados de oro, en las trenzas entretejidas de pedrerías; yacen desocupados los lechos conyugales, el opulento palacio, y el elevado zaquizamí; todos sus moradores déjanlos precipitados, y corriendo en pos del tirso de la locura, acuden de mil partes a las bulliciosas mansiones del placer, a los innumerables templos de aquella Diosa de Carnaval."
Imagen:"El entierro de la sardina" de Goya, 1812. La fiesta del entierro de la sardina (que también describe Romanos), es una fiesta asociada a los carnvales. Sin embargo, haré una breve descripción de cómo se celebra tal fiesta en su derivación murciana cuando ésta tenga lugar.
El Poema de Mío Cid, obra que suele iniciar la mayoría de cursos de historia de la literatura española para estudiantes universitarios de español, comienza con una belleza poética que aumenta enérgicamente el dramatismo de la expulsión del Cid (el señor, al-sīd) de tierras castellanas por parte de Alfonso VI:
De los sos oios tan fuertemientre llorando,
Tornava la cabeça e estavalos catando;
Vio puertas abiertas e uços sin cañados,
alcandaras vazias, sin pielles e sin mantos
e sin falcones e sin adtores mudados.
Sospiro Mio Cid, ca mucho avie grandes cuidados.
Fablo mio Cid bien e tan mesurado:
«grado a ti, Señor, Padre que estas en alto!
»Esto me an buelto mios enemigos malos.»
A su partida, seguro que pensaba el Cid en el desprecio que el rey hacía ante sus victorias contra los musulmanes. Claro está, siempre que no se apunte a que básicamente el poema y la vida del Mío Cid son dos cosas totalmente independientes, y no se sabe cuál es más real (o más inventada) que la anterior. Recordemos, brevemente, que el Mío Cid participó activamente en sus luchas bajo mando musulmán contra los cristianos, cambiando de bando como el que cambia de camisa.
La dictadura franquista lo elevó a los cielos de la gloria española, llamándolo, como hizo Franco en uno de sus discursos "el espíritu de España;" el Ulises que, tras haber sido expulsado, regresa a casa mediante hazañas de fuerza y sabiduría masculina, el precursor de la España catolicista de Isabel y Fernando (según la excelente metáfora de Sophia A. McClennen , The Dialectics of Exile: Nation, Time, Language, and Space in HispanicLiteratures, p. 87). Años más tarde, el propio José María Aznar (también de alguna forma sintiéndose expulsado metafóricamente de la España que había presidido, ansiando y soñando regresar como Odiseo a su patria glorioso de victorias) pronunciaba una famosa frase como invitado en Georgetown que quedará para la historia:
"the problem Spain has with Al Qaeda and Islamic terrorism did not begin with the Iraq Crisis.You must go back no less than 1,300 years, to the early 8th century, when a Spain recently invaded by the Moors refused to become just another piece in the Islamic world and began a long battle to recover its identity. This Reconquista process was very long, lasting some 800 years. However, it ended successfully."
Tengamos en cuenta que la frase del ex-presidente está conectada (si leen toda su charla) con el problema del terrorismo, y básicamente equipara a los musulmanes de la época del Cid con los terroristas islámicos. Ante lo cual a uno no le queda otra que preguntarse ¿fue entonces el Cid un emisario del terrorismo cuando luchó bajo bandera musulmana contra los cristianos?
¿Por qué ensalzarlo como lo hizo Franco, pues? Porque al considerar que para estos dos personajes de la España moderna la patria española, su identidad, comenzaría -según ambos sujetos- con el Cid y la reconquista en defensa de los valores patrios españoles (¿?), se comprueba que cada uno de ellos se ve a sí mismo reencarnando -por más que nos pese- al Cid español.
¿Por qué seguimos leyendo tal texto y mostrándolo como epopeya de lo que se considera la España primitiva? Porque no son cuestiones de historia ni polémicas ideológicas en las que quería entrar ni por las que el Cantar o Poema de Mío Cid es una de las obras más importantes de nuestra literatura, sino por las cuestiones poéticas y lingüísticas:
Resulta que andaba buscando el origen etimológico de la palabra "desprecio." Según el Breve Diccionario Etimológico de La Lengua Castellana (Joan Corominas, 1961), desprecio proviene del vocablo latino "despectus," que se deriva de "despicere" ('mirar desde arriba' o des- *abajo* specere- *mirar* = 'mirar hacia abajo'). Resulta así en una cantidad de palabras de uso común hoy en día: despreciar, desprecio, despecho, o despectivo.
* Me lleva esto a pensar que el "desprecio" no es quizás, si pensamos en otra imaginada y fantasiosa relación etimológica, una relación psicológica o emotiva entre dos individuos, sino que se origina más bien desde lo físico, desde el "pectus" (pecho), o más concretamente fuera de él (des-pectus). Ya el término despicere connota un doble posicionamiento vertical unidireccional (de arriba a abajo), pero siguiendo esta otra lógica, despreciar no es solamente desestimar, menospreciar o subestimar algo o a alguien, sería también incluso expulsarlo de nuestro interior, del lugar donde reside el alma (si podemos decir que reside en el pecho). Despreciar significaría entonces metafóricamente eliminar cualquier posible acercamiento físico mediante un doble proceso de expulsión ('fuera del pecho') o sobreelevación ('desde arriba'), por lo cual, lo que se desprecia debe quedar siempre afuera y por debajo. *
"Desprecio," a lo que iba, aparece por primera vez en nuestro idioma en EL POEMA DE MÍO CID.
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No sé qué relación pueda tener esta última nota etimológica, que fue realmente el origen y la que causó la presencia de esta nueva nota en el blog, con las derivaciones históricas producidas sobre dicha obra...Son, parece ser, cosas de las corrientes marítimas que se alojan en mis nocturnas charlas de soledad y búsqueda, que todo lo llevan de aquí para allá sin orden o control alguno...Dejo para el lector la oportunidad de crear cierta coherencia en estos meros papeles inacabados sobre mi mesa. ______ Nota actualizada: Para una lectura del uso de la figura del Cid por la dictadura franquista, véase Lacarra, María Eugenia: 'La utilización del Cid de Menéndez Pidal en la ideología militar franquista.' En: Ideologies and Literature 12 (1980), 95-127.
España ha cambiado mucho desde 1978, año en que se aprobó la Constitución democrática y en el que este escritor vio la luz del día por primera vez.
A cierta parte de la población (angustiada quizás por los años que van pasando) le dio por llamarnos a mí y a mis compañeros, por allá por finales de los 80, como los miembros de la Generación X (término demasiado abarcador para jóvenes que habían nacido en los años 70. Luego llegamos incluso a ser parte de esa -tan carismática- Generación JASP (Jóvenes Aunque Sobradamente Preparados). Que siempre nos parecía estar pronunciando alguna palabra inglesa (y que se asemeja en mucho a la pronunciación de WASP -White Anglo Saxon Protestan-, aunque nuestro sentido del elitismo estaba bastante más cerca de si eras del Madrid o del Barça que del capitalismo economista).
El caso es que me he pasado la vida siendo parte de aquesta y aquella generaciones, siguiéndole siempre la corriente a todo aquel que me decía quien era, con quienes pertenecía y por qué (inauditos, en ocasiones) motivos.
Para recordar los 30 años que han pasado en la España actual (o quizás lo han hecho en plan festejo adelantado para mi cumpleaños...¡no tenían por qué, señores!) la Sexta ha decidido emitir una serie de programas recorriendo estas décadas (lo que me recuerda...Un, dos, tres...Nombres de canciones de "La década prodigiosa...").
La han titulado "Que 30 años no es nada", y en ella se nos ofrecen miles de recuerdos ya olvidados en viejos baúles en alcobas perdidas. Para sacar un poco el polvo a todo este tiempo en el que, no ha meramente llovido sino tronado con fuerza (eso sí, menos en Murcia, donde seguimos subiendo a la Virgen cada Septiembre a la Fuensanta sin que caiga una "miajica de agua"). Dichos programas pueden verse en Youtube, y merece la pena echarles una ojeada, que seguron nos sacarán más de una sonrisa (¿Se acuerdan de las empanadillas de Móstoles?), y más de una lagrimita (...¿o del tan canturreado "Algo se muere en el alma" que nos ha acompañado verano tras verano tras verano, tras verano....y en cada despedida de algún amigo? -Que tire la piedra el que no haya cantado eso en algún momento-)
Aquí os dejo con el primer programa de la primera emisión (1x1):
Para ver las 3 emisiones completas ofrecidas hasta el momento:
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